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Consumos que pasan desapercibidos: hay fantasmas que duran todo el año

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Hay fantasmas que no desaparecen cuando termina Halloween. Conviven con nosotros, suelen quedarse cerca de los enchufes y tienen una habilidad especial para pasar desapercibidos.

Hablamos del consumo fantasma, la electricidad que utilizan algunos aparatos cuando están en modo de espera o standby, aunque no los estemos usando. La televisión que apagamos con el mando, la consola en reposo o el equipo de sonido esperando su próxima canción son algunos ejemplos.

 

Apagar con el mando no siempre es desconectar

Cuando apagamos la televisión con el mando, la pantalla deja de funcionar, pero el aparato puede mantenerse en espera para recibir la señal de encendido. Otros dispositivos conservan funciones como la conexión a internet o el inicio rápido.

Estas funciones también necesitan energía. Su consumo puede ser pequeño, pero las horas que pasan en ese estado se acumulan.

Eso sí, no todos los equipos consumen lo mismo: depende del modelo, de su configuración y de las funciones que mantenga activas.

 

¿Cuánto pueden consumir al año?

Vamos con un ejemplo: si varios dispositivos suman 5 W de consumo en espera durante 20 horas al día, al terminar el año habrán consumido 36,5 kWh.

Es un cálculo ilustrativo, no una cifra que se aplique a todos los hogares. El consumo real dependerá de los aparatos que tengas, de cómo estén configurados y del tiempo que permanezcan en espera.

El coste de ese consumo dependerá del precio de la energía que tengas contratado.

 

Cómo ahorrar este consumo:

No necesitas organizar una caza de fantasmas por toda la casa. Puedes empezar con algunos gestos sencillos:

  • Revisa los ajustes de tus dispositivos. Comprueba si tienen opciones de ahorro de energía y si necesitas mantener activado el encendido rápido.
  • Utiliza una regleta con interruptor. Agrupa los equipos que puedas desconectar por completo y apágala cuando termines de usarlos. Tenerlos enchufados a una regleta no elimina el consumo en espera: hay que cortar la corriente con su interruptor.
  • Comprueba antes de desconectar. Algunos aparatos necesitan seguir conectados para cumplir su función, completar actualizaciones o mantener servicios que utilizas.
  • Mide cuánto consumen cuando no los usas. Un medidor de consumo eléctrico es un pequeño dispositivo que se coloca entre el enchufe de la pared y el aparato que quieres comprobar. Por ejemplo, puedes conectar la televisión al medidor, apagarla con el mando y consultar si sigue utilizando electricidad en espera. La pantalla muestra la potencia que consume en ese momento, en vatios (W), y, según el modelo, la energía acumulada durante un periodo, en kilovatios hora (kWh). Así puedes comparar distintos equipos y detectar cuáles siguen consumiendo más cuando no los estás usando.

     

No hace falta convertirse en cazafantasmas. Basta con prestar atención a esos pequeños consumos que pasan desapercibidos y actuar cuando tenga sentido. En niba te ayudamos a entender mejor tu consumo para que puedas tomar decisiones sencillas, ahorrar cuando sea posible y tener el control de tu energía.